BANDINERO
Bandinero es una nueva marca de pisco que en el 2009 hizo su entrada oficial al mercado peruano. Ellos nos encargaron la creación de la identidad y la etiqueta para la botella. Investigamos un poco acerca de los piscos y la particular forma en la que se hacen. La pureza de su producción es máxima, ningún agente externo, más que el clima perfecto de los valles de la costa sur del Perú, interviene en su elaboración.
Los dueños querían que Badinero (su nombre se debe a que viene de la Hacienda Bandín en Pisco) tuviera una presencia clásica. El elemento central debía ser la antigua casa de la hacienda. Esto nos presentó algunas dificultades, porque lamentablemente la casa no había sobrevivido al terremoto del 2007. Lo único que teníamos era una foto de un cuadro pintado hacía muchos años atrás. Tuvimos que poner en práctica todo nuestro conocimiento sobre Photoshop para lograr un buen resultado.
En la parte de atrás, además de los textos legales, le incluimos un mapa que ilsutramos nosotros mismos con una historia que nos habían contado los dueños y que nos gustó mucho. Aparentemene los vientos Paracas que caen sobre el valle de Pisco proveen a la zona de una luminosidad especial, lo cual influye directamente en el crecimiento y fermentación de la uva. Era el cierre perfecto.
El logo también fue creado por nosotros y está repujado. Las etiquetas se imprimieron como autoadhesivos y han sido pegadas a mano una a una. Un trabajo casi artesanal.
Los dueños querían que Badinero (su nombre se debe a que viene de la Hacienda Bandín en Pisco) tuviera una presencia clásica. El elemento central debía ser la antigua casa de la hacienda. Esto nos presentó algunas dificultades, porque lamentablemente la casa no había sobrevivido al terremoto del 2007. Lo único que teníamos era una foto de un cuadro pintado hacía muchos años atrás. Tuvimos que poner en práctica todo nuestro conocimiento sobre Photoshop para lograr un buen resultado.
En la parte de atrás, además de los textos legales, le incluimos un mapa que ilsutramos nosotros mismos con una historia que nos habían contado los dueños y que nos gustó mucho. Aparentemene los vientos Paracas que caen sobre el valle de Pisco proveen a la zona de una luminosidad especial, lo cual influye directamente en el crecimiento y fermentación de la uva. Era el cierre perfecto.
El logo también fue creado por nosotros y está repujado. Las etiquetas se imprimieron como autoadhesivos y han sido pegadas a mano una a una. Un trabajo casi artesanal.

