Pompeya nos muestra la vida que discurre impasible cuando desaparecemos.Conocerla es un consuelo no exento de angustia: es una reflexión sobre la vida cuando el hecho de vivir ya sea dominio de otros. En este lugar se nos ofrece motivación para pensar en " la brevedad de la vida, el ocio y la felicidad ", parafraseando al insigne filósofo Lucio Anneo Séneca.
Pompeya y Séneca : dos pilares para comprender la finitud de la vida y la angustia nunca resuelta de nuestra existencia.